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Preguntas Frecuentes

SOBRE LA INYECCION DE LA TOXINA BOTULÍNICA

El paciente debe estar en buenas condiciones de salud general. Pacientes con resfriado o gripe deben postergar la aplicación para evitar malestares mayores en resultado de la manipulación y aplicación de anestésicos en las regiones afectadas por la infección. Pacientes con hipertensión, cardiopatía, diabetes y otras enfermedades sistémicas deben informar anticipadamente al médico sobre tales condiciones para evitar cualquier riesgo desnecesario. El paciente debe estar en ayunas de por lo menos 4 horas. Aunque no sea obligatorio, se recomienda asistir con un acompañante.

No, las inyecciones de toxina botulínica no curan la disfonía espasmódica, más traen beneficios importantes al controlar los síntomas por un periodo de 3 a 6 meses.

La dosis de toxina botulínica es representada por Unidad (UI). La suma utilizada varía entre diferentes autores. De forma general, varia de 1,25 UI a 7,5 UI, más hay quien utiliza menos o más de acuerdo con la experiencia personal, y las necesidades de cada paciente. En general, iniciamos con la aplicación de 5UI en un único pliegue vocal. La respuesta a la aplicación es observada en las semanas subsiguientes y, en la dependencia de los resultados, esta dosis puede ser aumentada o reducida en las aplicaciones subsiguientes.

En los primeros días después de la aplicación (este periodo puede variar de algunos días a semanas) las contracciones intermitentes de los pliegues vocales son bloqueados y la voz es producida sin quiebras fonatorias. Entretanto, como el efecto de la toxina causa una grande flacidez temporaria en el pliegue recién aplicado, la voz se torna débil, velada y “extraña”. De la misma forma, la falta de fuerza en el músculo tireoaritenóideo puede provocar toz débil y menos eficiente. En algunos casos, puede hasta mismo ocurrir un poco de dificultad para tragar, y llegar a atorarse, principalmente con líquidos. Este periodo inicial, de efecto intenso del Botox, puede durar de algunos días a algunas semanas. En general, después de un periodo de aproximadamente 15 días, la voz comienza a ganar fuerza, evoluyendo poco a poco para una voz normal o casi normal. La deglutización en general mejora en pocos dias. El periodo de “buena voz” acostumbra durar por vuelta de 3 a 4 meses. Después de este periodo, las quiebras vuelven graduativamente. Es el momento para pensar en una nueva aplicación.

Es muy importante entender que la respuesta a la toxina botulínica no es homogénea, pudiendo variar de un paciente para otro, o, de una aplicación para otra.

Lo que más perjudica el éxito de la aplicación es el exceso de reflejo de náusea, ansiedad y miedo del paciente. Obesidad excesiva también puede dificultar la introducción de la aguja en el lugar correcto, por perturbar la identificación y localización de las referencias anatómicas, generalmente obtenidas por palpación digital. Cuando la aplicación con anestesia local es imposible por cualquier motivo, la alternativa es hacer la inyección con anestesia general, en centro quirúrgico. Es importante resaltar que el exceso de náuseas y la ansiedad exacerbada, muchas veces, huyen al control del paciente, mismo que él tente colaborar de la mejor forma posible.

En general, la voz comienza a hacerse más fuerte y estable después de cerca de 15 días de la aplicación. Este periodo, entretanto, puede variar de un paciente para otro, pudiendo la mejora de la voz ocurrir antes o después.

En media, el efecto de la toxina puede durar cerca de 3 a 4 meses. Entretanto, más una vez, este periodo puede ser diferente entre los pacientes. Ya ha habido relatos de pacientes que quedaron bien por 6 meses o más. Por otro lado, para algunos pacientes el efecto puede durar bien menos que 3 meses. Las razones para esas diferencias no son bien conocidas.

Si. Mas ya ha habido pacientes que después de un largo periodo de uso (más de 10 a 20 años), se repararon con la pérdida o disminución del efecto de la toxina. En estos casos, la alternativa terapéutica pasa a ser quirúrgica.

La toxina botulínica penetra en las terminaciones neurales ligadas a las fibras musculares (placa neuromotora) e impide la liberación de un mediador neuromuscular conocido como acetilcolina. Después del bloqueo de esas terminaciones, las ramas terminales del nervio se degeneran, iniciando subsecuentemente un proceso de re inervación que es relativamente largo (cerca de 3 a 4 meses). Cuando las terminaciones neuromusculares son rehechas, los sintomas de la disfonía espasmódica regresan.

SOBRE LA NEUROMIECTOMIA DEL MÚSCULO TIREOARITENOIDEO

El paciente debe estar en buenas condiciones de salud general. Pacientes con resfriado o gripe deben postergar la aplicación para evitar malestar mayor en resultado de la manipulación y aplicación de anestésicos en las regiones afectadas por la infección. Pacientes con hipertensión, cardiopatía, diabetes y otras enfermedades sistémicas deben informar anticipadamente al médico sobre tales condiciones para evitar cualquier riesgo desnecesario. El paciente debe estar en ayunas de por lo menos 4 horas. Aunque no sea obligatorio, se recomienda asistir con un acompañante.

La cirugía es hecha con el paciente bajo anestesia general. Se utiliza una técnica conocida por los médicos como microcirugía de laringe. Aquí, un instrumento tubular (laringoscopio de suspensión) es introducido por la boca hasta la laringe, hasta crearse así, un camino de acceso hasta los pliegues vocales. El cirujano ve los pliegues vocales con la utilización de un microscopio quirúrgico para ampliar la visión, en cuanto utiliza el equipo de rayo LASER de CO2 para hacer la miectomia del músculo. En seguida, con un cauterizador eléctrico, se realiza la neurectomia del nervio por la misma vía de acceso.
No, no es crucial, más con la experiencia profesional de Tsuji, el rayo Láser ofrece mayor precisión quirúrgica y causa menor daño a los tejidos localmente restantes. En la falta del rayo Láser, es posible realizar la cirugía con cauterizador eléctrico, más la cirugía se vuelve más trabajosa y larga. A pesar de esto, el riesgo de lesión térmica aumenta y la cicatrización puede demorar más.
Si, puede, principalmente el día de la cirugía. Mas es un dolor que, en general, es fácilmente controlado con medicaciones comunes para analgesia. El laringoscopio de suspensión puede aún, causar cierta compresión sobre la lengua durante la cirugía y, consecuentemente, puede quedar adolorida.
Como en todas las cirugías, complicaciones pueden ocurrir, más felizmente son bastante raras. Las complicaciones más comunes son: sangramiento del local operado, dolor en la laringe y lengua, quiebra de dientes (a veces inevitable) causada por el laringoscopio de suspensión, cicatrización excesiva e inesperada de los pliegues, infección del local operado y algunas otras ni siempre previsibles.

En general los pacientes tienen condiciones de alta el mismo día, y son liberados después de cerca de 9hs de observación. Sin embargo, pacientes que viven en otras ciudades o estados son orientados a permanecer en el hospital hasta el día siguiente solamente por una cuestión de logística y celo.

El periodo para obtenerse la mejoría vocal puede variar de algunos días a algunas semanas (aproximadamente de 4 a 8 semanas). Mas desde los primeros días, a pesar de la voz ronca, el paciente nota la mejoría de los espasmos y la reducción del esfuerzo fonatorio al hablar. Después de 1 o 2 semanas, poco a poco la voz comienza a ganar fuerza y estabilidad. Después de cerca de 4 semanas (o más), la voz debe quedarse buena y estable.

Algunos episodios de atoros pueden ocurrir en los primeros días después de la cirugía, más son raros y bien controlables apenas con mayor atención por parte del paciente en la hora de tragar, principalmente líquidos. Pacientes con edades avanzadas, normalmente, ya tienen mayor propensión a atoros o engasgues. Por eso, dependiendo de la evaluación médica preoperatoria, el cirujano puede elegir por operar en etapas, haciendo apenas uno de los pliegues en un primer momento.

El intuito de la cirugía es que la mejoría de la voz sea definitiva. Pero mismo con todo el cuidado en la cirugía, el nervio puede regenerarse y causar el retorno de la disfonía. Según la experiencia de Tsuji, el re-aparecimiento puede ocurrir en cerca de 30% a 40% de los casos. Cuando esto ocurre, una nueva cirugía deberá ser hecha, ahora con mayores posibilidades de suceso definitivo de que la primera. El paciente debe esperar hasta 18 meses después de la cirugía para tener certeza de que la enfermedad está definitivamente controlada.
Si, la recomendación es que el paciente se someta a por lo menos una inyección de la toxina botulínica, que funcionará como un test terapéutico. Así, se podrá probar personalmente el efecto de ella sobre su voz. Como la cirugía tiene un efecto semejante al de la toxina, pacientes que responden bien a ella, tienen grandes posibilidades de mejorar con la cirugía. A pesar de eso, caso el paciente quede satisfecho con los resultados de la toxina, el puede optar por este tratamiento, que, a pesar de ser repetitivo, es bien menos invasivo de que la cirugía. De cualquier manera, el uso del Botox no inviabiliza el tratamiento quirúrgico, que tiene grandes posibilidades de dar cierto.
Si, la cirugía no inviabiliza la replicación de la toxina botulínica.
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